Unas recientes revelaciones de las autoridades israelíes aseguran que tienen desplegados agentes secretos en muchos países árabes, incluidos Túnez, Egipto, Yemen, Libia, Sudán y Marruecos.
Los tunecinos están muy enfadados por la publicación de esta noticia y acusan también a los funcionarios de su país por desatender la seguridad nacional. También afirman que las autoridades tunecinas permitieron la injerencia de los israelíes en sus asuntos internos.
El analista político Yemai Guesmi hizo hincapié en que la presencia de elementos de otros países y del régimen de Tel Aviv se debe a “la falta de coordinación entre las fuerzas de seguridad” tunecinas, y reiteró además que actualmente estos agentes están “operando en Túnez para muchas razones”.
“El país necesita trabajar duro para hacer frente a los espías y a los agentes de inteligencia extranjeros. El papel del Mossad (agencia de inteligencia del régimen israelí) en la actual crisis y caos no puede ser soslayado. Se requiere una vigilancia porque la amenaza es verdadera. No pueden funcionar sin traidores locales”, subrayó el periodista investigador Slim Boujdir.
A principios de año, dos personas con nacionalidad tunecina fueron arrestadas en una ciudad en el norte del país por su presunta participación en la filtración de información sensible a la agencia de inteligencia israelí.
Por un lado, funcionarios tunecinos declaran que el régimen de Tel Aviv ha contratado a sus jóvenes desempleados vulnerables para que trabajen para ellos y, por otro, los analistas acusan a este régimen de aprovecharse de la inestabilidad política en el país norteafricano tras la revolución.