Con sus nueve metros de eslora y un peso de 4.000 kg, alcanza una velocidad de 30 nudos (unos 55 kilómetros por hora), el Protector es muy maniobrable y furtivo.
Está diseñado para llevar a cabo una amplia gama de misiones, sin exponer al personal, debido al diseño modular de su plataforma, que le permite ser reconfigurado para satisfacer las necesidades cambiantes de la misión: como la escolta, vigilancia y reconocimiento, guerra electrónica, etc.
La embarcación está dotada de un sistema de estabilización de armas, sistema de puntería y sistema de vigilancia electro-óptica, dispositivos de visión nocturna, visor infrarrojo, telemetro láser e incluso un sistema de megafonía.
Una de las capacidades más impresionantes de la nave es la localización de un objetivo y seguir sus maniobras en el mar en tiempo real. La comunicación con el barco, y en particular con su sistema de armas, se realiza por ondas de radio.
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