Argentina: Controversia por un caso de maltrato a niña y la vinculación con un templo evangélico.

EL resonante caso que se produjo en junio pasado por el supuesto maltrato de una niña y que involucró a una iglesia evangélica de Río Tercero y a la madre de la pequeña que concurre a ese culto, abrió un nuevo capítulo.
Ahora, las autoridades de la Iglesia Evangélica Bautista Pueblo Grande analizan demandar a la Provincia por supuestas malas actuaciones de la Fiscalía de Instrucción a cargo de Alejandro Carballo, que ordenó un allanamiento en la iglesia, y de la Policía que llevó a cabo ese procedimiento..
AMPLIAR IMAGENEl resonante caso que se produjo en junio pasado por el supuesto maltrato de una niña y que involucró a una iglesia evangélica de Río Tercero y a la madre de la pequeña que concurre a ese culto, abrió un nuevo capítulo. Ahora, las autoridades de la Iglesia Evangélica Bautista Pueblo Grande analizan demandar a la Provincia por supuestas malas actuaciones de la Fiscalía de Instrucción a cargo de Alejandro Carballo, que ordenó un allanamiento en la iglesia, y de la Policía que llevó a cabo ese procedimiento.
En tanto, el padre de la pequeña continúa reclamando que la madre de la niña y su hija siguen bajo el cobijo de las autoridades de la iglesia, quienes -según dijo- no permiten que vea a la nena de un año y medio de edad, no respetando así el régimen de visitas.
En esta compleja trama de denuncias cruzadas la madre de la pequeña está imputada de lesiones leves calificadas por el vínculo y el padre fue denunciado por supuesto abuso sexual. En el medio están los cuestionamientos hacia la iglesia a quienes testigos adjudican conductas que se emparentan con las de una secta.
El caso se hizo público cuando se conoció que B.A. (23), mamá de la pequeña había sido imputada por causarle presuntamente lesiones a su hija, en el marco de conductas que serían inducidas desde la iglesia a la que asiste. Ésto último no fue comprobado por la Justicia por lo que sólo la mujer quedó involucrada en la causa.
Ahora, el padre de la nena, A.U. (28), interesado en obtener la tenencia definitiva, denunció públicamente que la madre de su hija le impide verla. "Estoy de-sesperado porque pienso en que le puedan hacer algo. Hace 25 días que no la veo, no respetan el régimen de visita. Mi intención es que mi hija salga de la iglesia porque esa gente no quiere que yo tome contacto con ella", apuntó el joven.
A.U. reiteró sus sospechas respecto a las actividades que se realizan dentro de la iglesia. Dijo que por comentarios de personas que asistieron a ese culto, conoce de los supuestos malos tratos que recibirían allí los niños con intenciones de "sacarles el demonio de adentro". Recordó que varias veces le vio hematomas y que las marcas se iban repitiendo por casi todo el cuerpo, en las manos, los hombros y los brazos.
"Si piensan que voy a renunciar a mi hija porque se la llevaron a vivir a Córdoba están equivocados", apuntó.

- Denuncias -

En la Iglesia Pueblo Grande, cuando se refieren a este caso, siguen hablando de "persecución religiosa". El encargado del templo, Marcelo Nieva (32) confirmó que realizó gestiones ante el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) para "denunciar lo ocurrido en Río Tercero".
"Hemos sido víctimas de un maltrato atroz, víctimas del sectarismo de Río Tercero, de la arbitrariedad. Nunca nadie investigó. La Justicia actuó mal y después se arrepintió, se metieron con la iglesia pensando que éramos dos 'carlitos' y se encontraron que es una institución que trabaja en regla, como se debe y que tenemos nuestra ficha de culto", replicó Nieva.
Respecto a la madre de la nena supuestamente maltratada, el encargado de la iglesia apuntó que "se la sigue persiguiendo y hostigando" y que por ese motivo la iglesia ha decidido resguardarla.
Se sabe que la mujer, quien actualmente ya no estaría residiendo en Río Tercero, está siendo asesorada por dos abogados nombrados por la iglesia de la que es feligresa.
Nieva asegura que en este caso particular cuentan con el apoyo de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), que nuclea a unas 800 iglesias de la Convención Bautista en el país y las 12 mil evangelistas.
"Nosotros queremos trabajar en paz en Río Tercero porque podemos ayudar a mucha gente que no sabe cómo resolver conflictos. Si alguien fuera inteligente hubiesen venido a investigar lo que hacemos dentro de la iglesia; se darían cuenta que hay gente que aquí ha podido resolver tremendos problemas", apuntó Nieva.