De acuerdo con medios locales, al menos un bombero murió y nueve resultaron heridos mientras ejercían su trabajo.
El ministro luso de la Administración Interna, Miguel Macedo, se refirió a las dificultades para combatir las llamas en localidades con montañas densamente pobladas de árboles.
"Los bomberos se lesionan por las condiciones en las cuales luchan contra el fuego en estos terrenos extraordinariamente difíciles", señaló.
Reportes de prensa indican que varios presuntos incendiarios han sido detenidos.