Mohamad Hasan Asafari, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior de la Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles), ha señalado este sábado que las sanciones de Estados Unidos a siete empresas y cinco ciudadanos iraníes violan claramente los Derechos Humanos, contravienen, asimismo las legislaciones internacionales. Asafari ha precisado que las autoridades estadounidenses, con tales sanciones, evidencian las contradicciones existentes entre sus dichos y hechos.
Señala que los estadounidenses, por un lado, hablan de negociaciones directas con Irán, pero, por otro, intensifican las sanciones. Sea como fuere, con tales medidas no lograrán sus objetivos, añade.
Estas sanciones esclarecen la naturaleza rapiñadora de dichas autoridades y, señala, los embargos contra ciertas empresas y personalidades iraníes corroboran la ambigüedad de las decisiones de Washington, siempre dualista respecto a las naciones.
Por último, ha indicado que la República Islámica de Irán ha de enfrentarse con las autoridades estadounidenses en su propio lenguaje para que entiendan de una vez que no pueden continuar con sus imposiciones.
El departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso el 13 de diciembre sanciones contra cinco iraníes, entre ellos el director de la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI), Fereydoun Abbasi, y contra siete empresas iraníes vinculadas en el programa nuclear pacífico iraní, que vetan cualquier relación entre estas personas y empresas con los EE. UU. y sus empresas.
Washington y algunos de sus aliados occidentales acusan a Irán de desarrollar un programa nuclear con dimensiones militares.
Irán, por su parte, rechaza dichas acusaciones e insiste que, como miembro de la AIEA y signatario del Tratado de No Proliferación (TNP), está en su derecho legítimo a desarrollar sus actividades nucleares con fines pacíficos.
La AIEA nunca ha encontrado evidencia alguna que confirme las alegaciones occidentales de que el programa de energía nuclear iraní ha desarrollado dimensiones militares.