
El ministro de Defensa iraní, Ahmad Vahidi, ha declarado este sábado que la instalación del sistema de misiles antiaéreos “Patriot” en la zona fronteriza de Turquía con Siria, perjudicará principalmente a los propios turcos.
En una entrevista concedida a la agencia iraní de noticias ISNA y en alusión al hecho de que la presencia de tropas extranjeras en los países islámicos de la región siempre ha conllevado numerosos problemas y ha incitado a los países islámicos a la divergencia, Vahidi ha sostenido que “el despliegue del sistema antimisiles Patriot no solo no desempeña un papel importante en cuanto a la seguridad de Turquía, sino que lo agravará más”.
De igual manera, ha explicado que “Occidente solo piensa en sus propios intereses, de hecho, la República Islámica de Irán está en contra de cualquier interferencia extranjera en los asuntos regionales”.
En alusión a las recientes alegaciones injustificadas lanzadas por un diario turco, en las que se señala que Irán está entrenando a las Fuerzas Armadas del Ejército sirio, Vahidi ha agregado que “las fuerzas siria no necesitan ningún tipo de entrenamiento de parte de la República Islámica de Irán, porque Siria tiene un ejército lo suficientemente poderoso y preparado como para hacer frente a las amenazas del régimen israelí”.
Finalmente, el ministro de Defensa iraní ha hecho hincapié en que, a día de hoy, Siria está involucrada en sus problemas internos y estas dificultades ha surgido a raíz de las actividades de los grupos terroristas y los actos violentos que cometen los rebeldes en el país árabe.
Según la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el pasado día 21 de noviembre Turquía pidió formalmente a la Alianza Atlántica el despliegue de misiles en su frontera con Siria.
La tensión entre Ankara y Damasco se intensificó después de que el Ejército turco atacara abiertamente el territorio sirio, tras un incidente ocurrido (el pasado 3 de octubre) en el sureste del país, cuando un mortero lanzado desde Siria impactó en la región turca de Akçakale.