El veredicto fue pronunciado en la ciudad de Suk al Arbaa, unos 100 kilómetros al norte de Rabat, al quedar probado que los dos hombres, ambos casados, habían mantenido una relación continuada durante diez años, según relata el diario local Al Ajbar.
Según el diario, las esposas de los dos procesados se han unido a la acusación, solicitando la máxima pena para sus maridos; una de ellas explicó que no habría actuado así si la hubiera engañado con otra mujer, pero no con un hombre.