Según el alguacil Terry Maketa, las dos víctimas mortales fallecieron mientras trataban de escapar de su casa en una zona densamente boscosa.
La cifra de evacuados aumentó a 38 mil y hay 13 mil inmuebles amenazados por el fenómeno.
El gobernador John Hickenlooper declaró el estado de emergencia por desastre en El Paso y en otras dos regiones de Colorado, afectadas también por incendios de menor proporción, pero que destruyeron 48 edificaciones y obligaron a albergar a 250 personas y a mil reos de una cárcel de mediana seguridad.
Dicha medida permitirá desembolsar con urgencia más de 10 millones de dólares para garantizar la protección a los damnificados por los fuegos.
Siniestros de ese tipo también impactan los estados de Nuevo México, Oregón y California, en este último hubo un fallecido.
Todos esos territorios y Colorado registran cada año incendios forestales durante el verano, debido a combinación fatal de la intensa sequía, el calor y los vientos fuertes.
Esos fenómenos siempre causan pérdidas humanas y afectaciones materiales valoradas en millones de dólares.
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