“Egipto tiene una antigua y numerosa iglesia cristiana”, expresa la Alianza en un comunicado, “sin embargo es una minoría histórica en un país muy islamizado. En los últimos meses, a raíz de los disturbios que han caracterizado la vida política del país, el movimiento de los Hermanos Musulmanes ha tratado a los cristianos como un chivo expiatorio del conflicto. El resultado es que edificios religiosos fueron quemados, casas destruidas, y devastadas algunas librerías cristianas. También ha habido muertes. Los cristianos tienen miedo y están sujetos a amenazas cada vez más fuertes”.
Los presentes firmaron una carta que se le entregará en persona al embajador la próxima semana. El acto finalizó con el canto unido del clásico “Sublime gracia”, “en el reconocimiento de que la gracia de Dios siempre es suficiente”, dice la Alianza.
Antes de la despedida final, se recordó una próxima cita de oración: la Jornada Mundial de Oración por la Iglesia Perseguida (semana del 3 al 10 de noviembre) que, desde hace varios años, la Alianza Evangélica organiza en todo el mundo.
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