Tras escuchar su historia, un hombre decidió premiar su honradez con 200 dólares a través de una página web, y a su gesto se unieron miles de personas anónimas. En tan solo 24 horas la recaudación sumaba 55.000 euros y las donaciones, que ya se encuentran cerca de los 70.000 dólares, aún no han cesado.
El hombre, que perdió su trabajo de dependiente hace ocho años ha declarado que "aunque estuviera desesperado por el dinero, no se hubiera quedado ni con un "penique".