Egipto: Islamistas anuncian protestas tras domingo con 54 muertos

El Cairo, 8 oct (PL) Los islamistas egipcios convocaron para hoy nuevas protestas contra el Gobierno interino tras la difusión de estadísticas oficiales que elevaron a 54 los muertos durante los choques ocurrido el domingo.
La Coalición Nacional de Apoyo a la Legitimidad (CNAL), encabezada por la Hermandad Musulama (HM) instó a sus partidarios a mantener la presión sobre las autoridades provisionales para lograr la reinstalación del presidente Mohamed Morsi, derrocado por las Fuerzas Armadas en medio de protestas multitudinarias el pasado 3 de julio.

Los muertos en los disturbios del pasado domingo ascendieron a 54, la mayoría por disparos de armas de fuego, según fuentes de la misma dependencia, y los heridos a 379, la mayoría seguidores de Morsi, acorde con el reporte del Ministerio de Salud.

El mayor número de víctimas fatales, 27, ocurrió en la vecina provincia sureña de Giza, donde los heridos ascendieron a 121, mientras en esta capital los muertos fueron 22 y los lesionados 196, acorde con la comunicación, avalada por el portavoz oficial Khaled Khatib.

Otros cuatro hombres perecieron y 19 resultaron heridos en las batallas callejeras escenificadas en Beni Suef, una ciudad meridional a orillas del río Nilo donde la HM es fuerte, y uno pereció y dos sufrieron heridas en Mynia, en la misma dirección.

Asimismo la comunicación da cuenta de dos heridos en Ismailia; cinco en Gharbiya; 16 en Alejandría; nueve en Suez, siete en Beheira; uno en Aswan y uno en Qena.

Pero las sombrías estadísticas son insuficientes para detener el fervor de los "ajuán" (nombre árabe de los seguidores de la HM), cuya dirección, ahora en la clandestinidad, entiende que se juega la supervivencia en la escena política egipcia.

Las Fuerzas Armadas, que tienen un papel preponderante en el gabinete provisional, han aceptado el reto y, al tiempo que los miembros civiles llaman al diálogo, el sector castrense aplica la máxima severidad en los choques con los islamistas.

Para los militares, la crisis va más allá de los encontronazos en las calles y los indicios crecientes de posibles acciones terroristas en las ciudades, e incluye su intención de restablecer el orden en la península de Sinaí, donde insurgentes islamistas atacan al Ejército casi todos los días.

En ese lance, a ellos, también, les va la vida.