En este sentido, apuntó que, lo primero que habría que hacer si una persona en esta situación quisiera comulgar es «escucharla» porque no es lo mismo querer comulgar «porque todos lo hacen» o porque «no pueda vivir su fe sin comulgar». El cardenal Carlos Amigo recordó que el papa «es jesuita» y que «escucha y consulta a unos y a otros, hace el discernimiento y actúa conscientemente», pero «hay cosas que no puede conceder porque no está en su mano», en referencia a quienes «esperan que el pontífice eche abajo las estructuras vaticanas». En esta línea, ha explicado que las «estructuras se cambian y es necesario». «Un instrumento que podía ser magnífico ayer, puede que hoy no sirva para nada», ha concluido el cardenal.