Las repetidas violaciones del régimen israelí han llevado al Gobierno de Jordania a exigir a Tel Aviv la implementación de las resoluciones internaciones respecto a Jerusalén, en concreto la recientemente emitida por el Consejo Ejecutivo de la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas (Unesco), que condena tal tipo de actuaciones en la ciudad santa.
En este sentido, el ministro jordano de Estado para Asuntos de Medios, Mohamad al-Momani, ha renovado este miércoles la advertencia de Amán respecto a los repetidos ataques israelíes y las medidas unilaterales de este régimen en lugares sagrados musulmanes y cristianos, así como las políticas de asentamientos que amenazan con socavar el proceso de paz.
Conforme al ministro jordano, que también es portavoz del Gobierno, tales prácticas por parte del régimen de Tel Aviv contra los lugares santos son rechazadas y condenadas, además de ser contrarias a las convenciones y tratados internacionales, por lo que el régimen de Israel debe poner fin a sus violaciones en curso.
De igual manera, ha advertido que la insistencia de las autoridades israelíes en permitir a extremistas judíos irrumpir en la Mezquita Al-Aqsa, podría desencadenar un conflicto religioso.
Asimismo, ha lamentado la negativa del régimen de Tel Aviv, pese a las constantes peticiones de Jordania, de impedir la entrada de los extremistas judíos a la Mezquita Al-Aqsa, y que se registren actos violentos en el seno de la misma.
Desde la ocupación de los territorios palestinos, el régimen israelí atenta constantemente contra los lugares santos de los musulmanes, entre ellos la Mezquita Al-Aqsa, cuya parte oriental quedó totalmente destruida en el incendio que provocaron los israelíes en 1969.
Además, la Organización de la Cooperación Islámica (OCI) ha pedido al régimen de Tel Aviv que respete los lugares santos en los territorios ocupados palestinos.