"Durante la inspección del barco, se encontraron sustancias narcóticas (presuntamente opiáceas y morfina). Se estudia el origen de estas sustancias e investiga el uso que se les daba", señaló Vladímir Markin, portavoz del Comité de Instrucción de Rusia.
Conforme a lo expuesto por Markin, con los datos obtenidos en el curso de la investigación "se prevé corregir los cargos ya presentados (a los activistas)... y para los investigadores es evidente que a varios de los imputados se les presentarán acusaciones por delitos más graves".
El abogado de Greenpeace en Rusia, Mijail Kreindlin, afirmó, acerca del supuesto hallazgo de drogas, que "el barco se encuentra desde hace mucho tiempo sin tripulación... y bajo control de gente desconocida".
"No quiero acusar a nadie pero allí se podría encontrar cualquier cosa", agregó, en alusión a que alguien podía haber colocado las sustancias.
La propia Greenpeace Rusia, en su Twitter, se pregunta "qué más pudieron haber colocado en el barco", ya que el rompehielos se encuentra sin sus tripulantes desde el 24 de septiembre pasado, fecha en que los activistas fueron trasladados a tierra y detenidos.