El gobierno municipal sigue adelante con un proyecto habitacional en el vecindario de Ramat Shlomo, lo cual también ha generado tensiones con Estados Unidos. Israel primero anunció los planes en 2010 durante una visita del vicepresidente estadounidense Joe Biden, lo que generó una desavenencia diplomática con Washington que llevó meses solucionar.
Israel se anexó Jerusalén oriental tras la Guerra de los Seis Días en 1967 con sus vecinos árabes y considera el área una parte inseparable de su capital. Los palestinos también exigen esa parte de la ciudad como la capital del estado que desean formar.
Unos 200.000 judíos y aproximadamente 250.000 palestinos viven en Jerusalén oriental, donde se encuentran importantes sitios sagrados judíos, cristianos y musulmanes.
Aunque los israelíes consideran esa área simplemente una zona más de la ciudad, la comunidad internacional no reconoce que Israel se la haya anexado y rechaza los asentamientos por considerarlos ilegítimos.
La funcionaria Hanan Ashrawi acusó a Israel de seguir un "juego peligroso" al seguir adelante con esos planes.
"¡Parece que están siguiendo adelante con infraestructura como si no fuera un elemento básico de la actividad de los asentamientos!", escribió en un correo electrónico.
La oficina del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declinó hacer comentarios al respecto.